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SOS

 Cuidar un jardín ayuda a escribir.


Mirar por la ventana ayuda a escribir.

Viajar a un sitio en el que no se ha estado antes ayuda a escribir.

Conducir por la ruta un día de verano ayuda a escribir.

Escuchar a Miguel Bosé, a veces, ayuda a escribir.

Ducharse un día de semana a las cuatro de la tarde, ayuda a escribir.

Ir al cine un día de semana a las dos de la tarde, ayuda a escribir.

No tener nada que hacer no ayuda a escribir.

Estar un poco infeliz, a veces, ayuda a escribir.




Leila Guerreiro - Zona de obras

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  I No busquen ser originales. El ser distinto es inevitable cuando uno no se preocupa de serlo. II No intenten deslumbrar al burgués. Ya no resulta. Éste sólo se asusta cuando le amenazan el bolsillo. III No traten de complicar al lector, ni buscar ni reclamar su ayuda. IV No escriban jamás pensando en la crítica, en los amigos o parientes, en la dulce novia o esposa. Ni siquiera en el lector hipotético. V No sacrifiquen la sinceridad literaria a nada. Ni a la política ni al triunfo. Escriban siempre para ese otro, silencioso e implacable, que llevamos dentro y no es posible engañar. VI No sigan modas, abjuren del maestro sagrado antes del tercer canto del gallo. VII No se limiten a leer los libros ya consagrados. Proust y Joyce fueron despreciados cuando asomaron la nariz, hoy son genios. VIII No olviden la frase, justamente famosa: dos más dos son cuatro; pero ¿y si fueran cinco? IX No desdeñen temas con extraña narrativa, cualquiera sea su origen. Roben si es necesario. X Mient...